De gloria en gloria
Al vivir en un pueblo costero, a Valeria le encantaba el clima cálido, la fotografía de vida salvaje y estar en el agua. Y por sobre todo, ver el amanecer en el océano. Todas las mañanas, se levantaba antes del amanecer para observar el panorama. Calculaba que, a pesar del clima nuboso o los viajes, llegaba a ver más de 300 amaneceres frente al mar por año. Nunca se cansaba. A sus ojos, el amanecer contenía una gloria que no quería perderse de ver.
Reconocimiento a quien le corresponde
Cientos de invitados llenaban el salón dorado para celebrar el 50.° aniversario de una organización sin fines de lucro y honrar a quienes lo habían hecho posible; especialmente a los que habían participado durante décadas. Un miembro fundador compartió agradecido cómo, aunque hubo miles de horas de voluntariado, millones de dólares de donaciones y un gran esfuerzo humano, no habrían triunfado sin Dios, porque Él había provisto todo.
Compañero leal
En la película El espía inglés, el personaje principal, Greville, se enfrenta a una difícil decisión. Se entera de que un amigo será detenido y encarcelado. Él puede salvarse del mismo destino si huye del país y niega su relación con su amigo. Movido a compasión, Greville no se va y es encarcelado, y sufre la misma agonía que su amigo. Ninguno de los dos traiciona al otro. Al final, Greville es liberado como un hombre roto, pero fiel y leal.
Palabras preciadas de la Biblia
Mi papá llevó su amada Biblia durante más de 30 años, hasta que la gastada encuadernación se partió en dos. Cuando la llevamos a un profesional para restaurarla, el artesano tuvo curiosidad respecto a qué hacía tan especial el libro. No era una antigüedad costosa y estaba llena de anotaciones manuscritas. Sus preguntas generaron una oportunidad para que le compartiéramos el evangelio y oráramos por él.
Plantado junto a la corriente
Bill es jubilado, vive solo y, hace poco, tuvo que dejar de conducir. Necesita ayuda para buscar alimentos, prescripciones médicas e ir a la iglesia los domingos. «Pero ¿sabes? —dice—; me encanta estar en casa. Escucho música cristiana en línea y enseñanzas bíblicas por televisión todo el día». Bill vive rodeado de las Escrituras, la oración y la alabanza.
Volverse santo
Luego de ver esculturas cerámicas de nivel mundial en un museo de arte, me invitaron a crear mi propia «olla de pellizco» de arcilla. Pasé dos horas moldeando un pequeño cuenco, tallando estampados y pintando. El resultado de mi arduo trabajo fue decepcionante: una vasija pequeña y deformada con color desparejo. Nunca iba a terminar en un museo.
Paso de fe
Juan quedó devastado cuando perdió su trabajo. Cerca del final de su carrera, sabía que sería difícil empezar de nuevo. Comenzó a orar por el trabajo correcto. Luego, actualizó su currículum, leyó consejos sobre entrevistas e hizo muchas llamadas telefónicas. Semanas después, aceptó un nuevo trabajo, con un horario excelente y una ubicación accesible. Su obediencia fiel y la provisión de Dios se entrecruzaron perfectamente.
Escoger la vida
Natán creció en una familia cristiana, pero en la universidad, empezó a alejarse de su fe de la infancia. «Sin merecerlo, Dios me trajo de regreso a Él», dijo. Al tiempo, dedicó un verano para testificar de Jesús en las calles de una ciudad importante en Estados Unidos, y ahora, está terminando una residencia en ministerio juvenil en su iglesia. Su meta es ayudar a los jóvenes a no desperdiciar su tiempo viviendo lejos de Cristo.
Dios nos ve
Hay catorce mil millones de árboles en Michigan, Estados Unidos, y la mayoría son bastante comunes, pero el estado realiza una competición anual, «Búsqueda del gran árbol», para identificar los más antiguos y grandes, y honrarlos como hitos vivientes. Así, árboles comunes son elevados a otro nivel. Dentro de cualquier bosque puede haber un ganador; solo aguarda ser visto.
Dios de justicia
De adolescente, Ryan perdió a su mamá por cáncer. Se encontró sin hogar y pronto dejó la escuela. Se sentía desesperado y a menudo con hambre. Años después, fundó una organización que capacita a otros para cultivar su propia huerta. La fundación sostiene que nadie debería carecer de alimentos y que los que tienen algo deben ocuparse de los que no tienen. El interés de Ryan por los demás refleja el sentir del corazón de Dios por justicia y misericordia.